lunes 16 de marzo de 2026 - Edición Nº54

Opinión | 25 Feb

Opinion.

El Laboratorio de José Arcadio Buendia.

Cosas que nos hace escribir la Falsa Izquierda.


Por: Hermes Ospino Castro.

Cosas que nos hace escribir la Falsa Izquierda.

Amigo, Alberto Luna, el abigarrado pacto histórico es un ser político, como en el mar, el indefinido el zoo-fito del que aún ni la ciencia sabe si es un zoo o un fito; es decir, si es animal o planta, y por ende, extrayéndolo del mar, no nos sería fácil saber si ubicarlo en un zoológico o en un jardín botánico.

La genialidad estratégica de Gustavo Francisco Petro Urrego nos creó el Pacto Historico para él llegar a la presidencia de la república, y a los partidos de la clase social dominante igual que a la falsa izquierda les cayó como si para matar a un sapo lo echáramos por lo menos en un charco de agua.

¿Cuenta el senador Pedro Flórez con votos de opinión progresista o con el clandestino mercado de la compra-venta del voto electoral de quienes aún políticamente ignorantes, en el seno del pueblo, no saben cómo participar políticamente?

Esto, a muchos de la verdadera izquierda nos preocupa mucho y nos duele profundamente, que en tan largo proceso de lucha en las ciudades y en el monte, este periódo presidencial tenido como progresista, esté más que a la verdadera izquierda y a su progresismo, sirviendo para el ascenso económico-político-social de unos cuantos que podrían terminar siendo una nueva clase social dominante peor que la que con la llegada de los españoles nos viene oprimiendo.

A algunos nos es más fácil confiar en filántropos, hombres y mujeres (uno, entre muchísimos ejemplos, tenemos a Simón José Antonio de La Santísima Trinidad Bolívar Palacio) que  salidos o salidas de las dificultades de los últimos peldaños de la pirámide social.  El ascenso de los que salen de abajo, muchas veces resultan males peores que el que de por sí viene de ruines y crueles déspotas nacidos en cunas de oro. Valga citar, aquí, al maestro Jesús como grande y universal ejemplo de amor, justicia, espiritualidad y sensibilidad.

Una cosa es ser político como el maestro jesús lo fue y sigue siendolo , y otra es ser el típico insensible politiquero sin ideales humanitarios con tan sólo mezquinas aspiraciones de alcanzar poder burocrático y económico-político, para andar escondido en un costosísimo automóvil con los vidrios ahumados. Además de que da un números de celular que con exclusividad contesta.

Amigos y amigas, si quieren topar un politiquero peor que el politiquero tradicional salido de la clase social dominante o uno salido de cualquier basurero, no coja para la verdadera izquierda, váyase derechito a la falsa izquierda que, hoy, sin que el progresismo para nada le interese, lo hallará siendo, orondamente, el mismo conservador o ex-liberal de antaño, en el pacto histórico.

 

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