lunes 16 de marzo de 2026 - Edición Nº54

Internacionales | 4 Mar

Mundo.

La arquitectura de la impunidad

El fin de las reglas


Por: Redacción.

"La arquitectura de la impunidad: El fin de las reglas de juego globales"

Cuatro días han bastado para confirmar que la arquitectura de seguridad que mantuvo al Medio Oriente bajo un equilibrio precario no era más que una fachada. Lo que hoy presenciamos es el colapso sistémico de las reglas internacionales, perpetrado por actores que han decidido operar al margen de cualquier convención. La crisis actual no es un evento fortuito; es el resultado de la violación sistemática del derecho internacional por parte de Israel, respaldado por una complicidad logística y política inquebrantable de Estados Unidos.

No se puede analizar este despliegue de fuerza sin denominarlo por lo que es en la práctica: una dinámica de terrorismo de Estado que ha desplazado cualquier pretensión de diplomacia. La "ingeniería de la disuasión" ha quedado al descubierto como una herramienta para normalizar la violencia, mientras los marcos jurídicos globales son ignorados o torpedeados por quienes juraron defenderlos. Estados Unidos, al proveer el músculo financiero y militar para estas acciones, ha dejado de ser un mediador para convertirse en un actor directo en una estrategia que, a todas luces, desafía los principios fundamentales de los derechos humanos y la soberanía de los pueblos.

El problema fundamental de este abismo es la impunidad. Cuando los actores con mayor poder militar deciden que las fronteras, los tratados y la vida civil son variables prescindibles, el sistema internacional pierde su propósito. Estamos viendo cómo se normaliza la destrucción de infraestructuras críticas y la deshumanización del "otro" como parte de una doctrina de seguridad nacional que, en realidad, solo siembra un caos de largo plazo. Ninguno de estos actores posee un botón de "desescalada" porque, para ellos, la desescalada implicaría reconocer que su modelo de fuerza ha fallado.

Como sociedad, no podemos caer en la trampa de la neutralidad. La guerra es el fracaso absoluto de la política, pero es, ante todo, la validación del poder desnudo por encima del derecho. Desde este espacio mantendremos una postura clara: no hay estabilidad posible cuando los estados actúan al margen de las leyes que regulan la civilización. Entender la ingeniería de este desastre es la única forma de evitar que la onda expansiva de esta impunidad nos alcance por completo. La historia juzgará no solo a quienes ejecutaron la violencia, sino a quienes, desde las posiciones de poder global, les permitieron actuar como si las reglas no existieran.

OPINA, DEJA TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias