sábado 28 de marzo de 2026 - Edición Nº66

Nación | 28 Mar

Sociales.

Entrevista con "Camila Cuello".

16:58 |La Ingeniería Dermica.


Por: Redacción.

La Ingeniería Dermica: Ciencia y Rigor en el Trópico.

Entrevista con "Camila Cuello".

En una ciudad donde la radiación ultravioleta y la humedad relativa dictan una guerra silenciosa contra la barrera cutánea, la cosmetología ha dejado de ser un lujo ornamental para convertirse en una disciplina de ingeniería biológica. No basta con la aplicación de activos; se requiere una decodificación profunda de la genética, el entorno y el estilo de vida de cada paciente.

En esta edición, conversamos con una especialista que ha transformado su cabina en un centro de inteligencia dermatológica. Con una trayectoria forjada en la intersección de la aparatología de vanguardia y la química cosmética de alta pureza, nuestra invitada de hoy rechaza las "rutinas virales" de consumo masivo para proponer un modelo de personalización absoluta. Para ella, el rostro no es una superficie que maquillar, sino un mapa complejo de salud que exige rigor, diagnóstico y una estrategia de mantenimiento a largo plazo.

Bienvenidos a una disección sobre la verdadera ciencia del bienestar, donde la estética se encuentra con la precisión clínica para blindar nuestra identidad frente al paso del tiempo y el rigor del sol caribeño.

Di.Ob. La cosmetología moderna vive una convergencia fascinante entre activos orgánicos y aparatología de vanguardia. En su práctica, ¿dónde traza la línea entre la estimulación biológica natural y la intervención tecnológica para lograr resultados que sean, ante todo, sostenibles en el tiempo?"

C.C. La cosmetología moderna no debería verse como una elección entre lo natural y lo tecnológico, sino como una integración estratégica de ambos enfoques.

Desde mi práctica, la base siempre será la estimulación biológica natural: respetar la fisiología de la piel, fortalecer su función barrera y promover procesos como la regeneración celular y la producción de colágeno de manera progresiva. Esto garantiza resultados más estables y sostenibles en el tiempo.

La aparatología, por su parte, la utilizo como un potenciador, no como un sustituto. Tecnologías como radiofrecuencia, láser o diodo permiten acelerar y optimizar resultados, pero siempre bajo un criterio: que no comprometan la salud cutánea ni generen dependencia excesiva del tratamiento.

La línea entre ambos se traza en el equilibrio y en la personalización. No se trata de hacer más, sino de hacer lo correcto según el tipo de piel, la condición y los objetivos del paciente.

Al final, el verdadero éxito no es un resultado inmediato impactante, sino una piel que se mantenga sana, funcional y estéticamente armónica a lo largo del tiempo.

Di.Ob."Usted ve en la piel lo que los demás ignoramos: el estrés, la nutrición y el descanso. Más allá del tratamiento en cabina, ¿cómo educa a sus pacientes para que entiendan que la estética es una disciplina de 24 horas y que el brillo real nace de un equilibrio estructural en sus hábitos diarios?"

C.C: La piel no miente: refleja estrés, descanso y nutrición en tiempo real. Por eso, mi trabajo no termina en cabina; comienza con la educación del paciente.

Les enseño que la estética no es un momento, es un hábito. Ninguna tecnología supera la constancia de una buena rutina, el equilibrio emocional y el cuidado interno.

Cuando el paciente entiende esto, deja de buscar resultados inmediatos y empieza a construir una piel sana y sostenible.

Porque el verdadero brillo no se aplica: se construye todos los días.

Di.Ob: "Barranquilla es un desafío constante para la salud dermatológica debido a la radiación solar y la humedad extrema. Desde su cabina, ¿cómo diseña un protocolo de protección inteligente que vaya más allá de la cosmética básica y logre blindar la piel contra el envejecimiento prematuro que dicta nuestro clima?"

C.C: Barranquilla no permite protocolos básicos; exige estrategia. La combinación de radiación UV y humedad requiere un enfoque que no solo cuide la piel, sino que la defienda.

Por eso trabajo sobre tres pilares: fortalecer la barrera cutánea, incorporar antioxidantes que controlen el daño oxidativo y establecer una fotoprotección inteligente adaptada al estilo de vida del paciente.

La tecnología potencia los resultados, pero la clave está en la prevención constante.

Porque en el trópico, el buen envejecimiento no es suerte… es planificación.

Di.Ob. "Vivimos saturados de 'rutinas virales' en redes sociales que a menudo ignoran la individualidad biológica. ¿Cuál es su método para decodificar las necesidades reales de una paciente y convencerla de que la complejidad de su piel no se resuelve con un producto de moda, sino con un diagnóstico clínico?".

C.C: Las rutinas virales simplifican lo que, en realidad, es profundamente complejo. Ninguna piel responde igual, porque cada una está condicionada por factores biológicos, hormonales y ambientales únicos.

Mi método parte de un diagnóstico integral: analizo el estado de la barrera cutánea, el nivel de inflamación, la hidratación y los hábitos de la paciente. A partir de ahí, traduzco esa información en un plan totalmente personalizado.

No se trata de convencer, sino de mostrar evidencia. Cuando la paciente entiende su piel y ve resultados reales, deja de seguir tendencias y empieza a tomar decisiones informadas.

Porque la piel no necesita modas…necesita precisión.

https://www.instagram.com/studiocbycamilacuello?igsh=ZXN1enVvN3ltN3lx

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